perro Labrador

El perro labrador retriever (conocido también como cobrador de Labrador ​o perdiguero de Labrador) es una raza canina originaria de Terranova, en la actual Canadá. Es una de las razas más populares del mundo por la cantidad de ejemplares registrados.​

Su excepcional afabilidad, gentileza, inteligencia, nobleza, energía y bondad, hacen que los labradores sean generalmente considerados como buenos compañeros para personas de todas las edades, así como fiables perros trabajadores, comúnmente formando parte de las brigadas caninas de la policía en operativos antidroga, antiexplosivos, de búsqueda y rescate, entre otros. Con adiestramiento, el labrador es una de las razas de perro más dócil, obediente y talentosa que existen.

perro Labrador
Nomenclatura biológicaCanis lupus familiaris
Otros nombresLab
Cobrador de Labrador
Perdiguero de Labrador
Región de origenBandera de Canadá Canadá
Características
TipoPerro
Dimensiones53 a 59 cm de altura a la cruz.
TamañoMediano.
Peso27 – 42 kg
PelajeLiso, corto, denso y duro de color negro, chocolate, crema claro o rojo zorro.
CabezaEl cráneo debe ser ancho; bien desarrollado pero sin exageración.
BocaMandíbulas potentes y no demasiado largas, lo que le permite acarrear piezas (patos) con mucha facilidad.
OjosDeben ser castaños en los ejemplares negros. En los ejemplares de color chocolate deben ser dorados, castaños o color avellana.
OrejasNi grandes ni pesadas, colgando cerca de la cabeza y de inserción hacia atrás.
ColaMuy espesa en el nacimiento de inserción media, no muy larga, cubierta de un pelo tanto espeso como corto, que le confiere un aspecto cilíndrico típico.
CarácterDe buena disposición y ánimo. Muy ágil.

Historia

Los antepasados del labrador actual se originaron en la isla de Terranova, ahora parte de la provincia de Terranova y Labrador, Canadá.​ El precursor de la raza de Labrador fue el perro de aguas de San Juan, una raza que surgió a través de la cría hecha por los primeros colonos de la isla en el siglo XVI.7​ Los antepasados de los perros de San Juan no se conocen, pero probablemente fueron una mezcla aleatoria de razas de trabajo inglesas, irlandesas y portuguesas.

Hubo dos líneas de perros de San Juan:

  • Terranova mayor, era de complexión más pesada, grande y con largo pelaje, fue el precursor del perro Terranova y probablemente fue el resultado del cruce de perros de San Juan con los mastines traídos a la isla por las generaciones de pescadores portugueses que habían estado pescando en alta mar desde el siglo XVI.
  • Terranova menor, era más pequeño, de complexión más liviana, activo, de pelaje corto y suave, fue el precursor del perro labrador retriever, siendo criado principalmente por los ingleses e irlandeses. Los pescadores locales originalmente utilizaron al perro para ayudar a llevar los cabos entre los barcos, ayudar a recuperar y sacar las redes de pesca del agua. La lealtad del perro, su gusto por el agua y su disposición para el trabajo duro fueron características valiosas para los pescadores. El pecho blanco, las patas, el morro y el hocico —conocidas como marcas smoking— fueron características del perro de San Juan y, a menudo, aparecen en labradores mixtos, y ocasionalmente se manifiestan en Labradores puros como un pequeño punto blanco en el pecho —conocido como medallón— o ligeros mechones de pelo blanco en las patas o en el hocico.

Durante el siglo XIX un buen número de perros de San Juan fueron llevados a la región de Poole en Inglaterra,7​ en ese entonces uno de los centros de comercio pescadero para la alta burguesía, donde estos animales llegaron a ser apreciados como perros de caza y recobre de aves en agua.7​ Unos pocos criaderos en Inglaterra comenzaron a reproducirlos, al mismo tiempo, en la isla de Terranova una combinación de políticas proteccionistas de la cría de ovejas —que llevó a subir de manera exorbitante los impuestos de los propietarios de perros—, aunado a la cuarentena por rabia en Inglaterra que impidió la repatriación de los perros, llevó a la desaparición gradual y consecuente extinción del perro de San Juan en su país de origen, Canadá.​

El primer y el segundo Earl de Malmesbury criaban perros para cazar patos en su finca, al igual que el quinto y el sexto duques de Buccleuch, junto con el hijo más joven de lord George, William Montagu-Douglas-Scott, ​jugaron un papel decisivo en el desarrollo y establecimiento de la raza labrador moderna en la Inglaterra del siglo XIX. Los perros Avon —«Buccleuch Avon» y «Ned»— dados por Malmesbury para ayudar al duque de Buccleuch en su programa de cría en la década de 1880 se consideran los antepasados del labrador contemporáneo.​

El primer perro de San Juan se dice que llegó a Inglaterra alrededor de 1820. Sin embargo, la reputación de la raza se extendió a Inglaterra mucho antes. Hay una historia que dice que el conde de Malmesbury vio a un perro de San Juan en un barco pesquero e inmediatamente hizo arreglos con los comerciantes para tener algunos de estos perros exportados a Inglaterra. Los antepasados de los primeros labradores impresionaron tanto al conde, por su habilidad y capacidad para recuperar cualquier cosa en el agua y en la tierra, que él dedicó su criadero entero al desarrollo y establecimiento de la raza.​

Nombre

La casta fundacional de lo que hoy es el labrador retriever fue conocida primero como el perro de aguas de San Juan o Terranova menor. No fue hasta que los perros fueron llevados más tarde a Inglaterra, que fueron nombrados en honor de la zona geográfica canadiense conocida como «el Labrador», o simplemente «Labrador» para poder distinguirlos de la raza de más tamaño y peso: el perro Terranova, a pesar de que la raza era la más meridional proveniente de la Península de Avalon.

Reconocimiento oficial

La raza de Labrador retriever fue reconocida por el Kennel Club británico en 1903. Su popularidad fue aumentando tanto en las exposiciones como en los ambientes cinegéticos; un momento cumbre para la raza fue cuando el perro «Bramshaw Bob», propiedad de lady Lorna Howe, consiguió el BIS de Crufts de 1932 y 1933. Esta criadora también conseguiría este apreciado galardón en 1937, esta vez con «Cheverella Ben of Banchory». El Club del Labrador de Inglaterra fue fundado en 1916, época en la que la mayoría de ejemplares eran negros, aunque los amarillos empezaban a ser valorados. El primer ejemplar de este color fue registrado en 1899, nacido de dos padres color negro.

El primer estándar de la raza salió en 1916, y se modificó parcialmente en 1950. El estándar de la FCI en vigor es el de 2011. El estándar del AKC data de 1994 y difiere ligeramente de la FCI.

Características

Temperamento

El AKC describe el temperamento en la raza como «de naturaleza gentil, sociable y manejable». El labrador tiene fama de ser una raza equilibrada y un excelente perro de familia. Esto incluye una buena reputación con los niños de todas las edades y otros animales.​ Tiene aptitudes de perro colaborador; lo que ha sido utilizado para poder entrenarlo como perro de ayuda, para que alcance cosas que están tiradas, apague las luces, entre otras funciones. No es adecuado como un perro guardián, es decir, podrá ladrar para dar aviso, pero por lo general no actuará con mayor agresión, ya que tiende a ser un perro amigable con la gente,​ sobre todo si es socializado desde temprana edad. Eso sí, se debe tener en cuenta que si a un Labrador Retriever no se le da la suficiente actividad diaria con paseos, ejercicios con juguetes u otras accesiones que cansen al perro, realmente se puede ser muy difícil educar al perro en casa dado su característico nerviosismo.

La bulliciosa naturaleza del labrador, junto con su falta de miedo, hacen que se aburra muy fácilmente si no es estimulado apropiadamente con ejercicio, socialización y adiestramiento. Un labrador sin entrenamiento puede volverse ingobernable, y debido a su tamaño y a su entusiasmo si no se ejercita se convertirá en un tornado de destrucción o intentará escaparse para aliviar su aburrimiento, frustración y exceso de energía, por lo que requieren de un entrenamiento y manejo firme para asegurarse de que no se descontrole —un adulto sin control puede ser muy problemático—.

Los labradores maduran en torno a los tres años de edad, antes de este tiempo pueden tener un grado significativo de energía tipo cachorro, lo que es a menudo mal etiquetado como hiperactividad. Algunas líneas, en especial aquellas que han seguido siendo criadas específicamente por sus habilidades en el ámbito de trabajo —en lugar de por su aspecto—, son particularmente ágiles y atléticas. Debido a su entusiasmo, el entrenamiento con correa se sugiere desde el principio para evitar que tire conforme crece.​ Las hembras pueden ser un poco más independientes que los machos. A partir de la segunda vacuna es una raza apta para pasear fuera de casa.

El labrador es conocido por su apetito voraz, y algunos ejemplares pueden llegar a comer objetos no digeribles y que le pueden causar daño. Son persistentes y persuasivos a la hora de pedir comida. Por esta razón, el propietario de un labrador debe controlar cuidadosamente la ingesta de alimento de su perro para evitar el sobrepeso y los problemas de salud asociados con el mismo.​

El perro es reconocido por su inteligencia. La raza se catalogó en el séptimo lugar —de 131 razas analizadas— en la clasificación de Stanley Coren acerca de la inteligencia de los perros.​ Por lo que el trabajo de obediencia se convertirá también en una forma divertida de interactuar con él.

Se sabe que tienen un toque muy suave con la boca, como resultado de haber sido criados para recuperar presas tales como aves acuáticas. Son propensos a masticar objetos —aunque pueden ser entrenados para abandonar este comportamiento—, e instintivamente disfrutan sosteniendo o llevando objetos en su boca, lo que pueden hacer con gran suavidad —es lo que se conoce en la jerga de los cazadores como «boca blanda»—; un labrador bien entrenado puede llevar un huevo en su boca sin romperlo.​

Exploración

No suelen saltar vallas altas o cavar, pero debido a que son una raza inteligente y perseverante, con las condiciones y los estímulos adecuados, un labrador aburrido podría convertirse en un «maestro escapista».​ Son animales curiosos, gustan de explorar y seguir rastros nuevos o esencias relacionadas con posibles alimentos —aunque desde el punto de vista humano esos «alimentos» no sean comestibles—. De esta forma, a menudo pueden «desaparecer» o separarse de sus propietarios de un momento a otro,​ y ser también robados. Debido a su naturaleza curiosa y su capacidad para «desaparecer» en un santiamén, junto con el riesgo de ser robados, una serie de asociaciones y organizaciones de perros (Kennel Club) consideran una buena práctica que los labradores, y perros en general, sean tatuados o lleven un microchip, con el nombre y la dirección de sus dueños. También es recomendable un collar con placa que contenga la información básica del propietario.​

En algunos países, como España o Suecia, es obligatorio que todos los perros sean registrados —sin importar la raza—, y les sea implantado un microchip desde que nacen con fines de identificación.​

Colores

perro Labrador

El labrador retriever está registrado en tres colores:​

  • Negro, un color negro sólido (una pequeña mancha blanca en el pecho es bastante común y permisible aunque no deseable según el estándar del AKC).
  • Arena, en cualquiera de sus variantes, que van desde el color que algunos criadores venden como blanco o crema hasta el color «rojizo».
  • Chocolate, que va de marrón medio a oscuro.

Algunos perros se venden como color «plata» de pura raza, pero la pureza en esas líneas de sangre se encuentra en disputa. Los principales clubes de perros de todo el mundo permiten que se registren los labradores de color plata, pero bajo ciertas condiciones, como el Kennel Club de Inglaterra que exige que se registren no como color «Plata» sino como color «No reconocido». El Club del Labrador Retriever en EE. UU. (LCR) afirma públicamente que «no hay base genética para el gen color plata en los Labradores».​ De vez en cuando los labradores exhibirán una pequeña cantidad de pelo blanco en el pecho, las patas o la cola, pero rara vez un labrador de pura raza exhibirá rayas o puntos de color tostado como un Rottweiler.​ Estas marcas son motivo de descalificación para perros de exposición, pero no tienen ninguna incidencia en el temperamento del perro o la capacidad de trabajo o una mascota.

Genética del color

En una misma camada pueden nacer cachorros de todos los colores. El color se determina principalmente por tres genes; el primer gen —el locus B— determina la densidad de los gránulos de la capa de pigmento eumelanina, si ese pigmento se da: los gránulos densos resultarán en un pelaje negro, pero si los gránulos son poco densos o escasos darán como resultado un pelaje de color chocolate. El segundo gen —el locus E—, determina si la eumelanina se produce o no. Un perro con un alelo recesivo E va a producir pigmento de feomelanina y solo podrá ser de color amarillo, independientemente de su genotipo en el locus B.​ Los genes mencionados previamente han tenido su número aumentado por la introducción del tercer gen —el locus K—, donde el dominante «negro», el alelo KB reside.​ Los labradores negros o chocolate, por lo tanto, deben tener el alelo KB. El labrador amarillo se determina con el locus E, por lo que el locus K es irrelevante para determinar ese color. Las variaciones de muchos otros genes controlan los detalles más sutiles de la coloración en el pelaje, que en el caso de los labradores amarillos varía del blanco a oro y hasta el rojizo. Las narices de los labradores de color chocolate y negro coincidirán con el color de su pelaje.

Según un estudio de 2011 para observar la mutación M264V responsable de la máscara melánica, 13 de los 245 perros estudiados eran labradores heterocigóticos y uno era homocigótico. Se concluyó que dentro de la raza, este rasgo no era visible.​

Nariz y pigmentación

Debido a qué la coloración en el labrador está controlada por múltiples genes, es posible que los genes recesivos emerjan algunas generaciones más tarde, y también a veces de forma inesperada habrá efectos de pigmentación en diferentes partes del cuerpo. Los efectos de pigmentación aparecen en los labradores amarillos, a veces, en los de color chocolate, y por lo tanto la mayor parte de esta sección cubre la pigmentación en el labrador amarillo.

Los lugares más comunes donde la pigmentación es visible son: la nariz, los belfos, las encías, las patas, la cola y los bordes de los ojos, que pueden ser negro, marrón, de color amarillo-marrón —«hígado», causado por tener dos genes para el color chocolate—,​ o varios otros colores. Un labrador puede transportar genes de un color diferente, por ejemplo, un labrador negro puede llevar el gen recesivo de color chocolate y los genes de color amarillo, y un labrador amarillo puede llevar genes recesivos para los otros dos colores. La prueba del ADN puede revelar algunos aspectos de estos genes. Pigmentaciones menos comunes —que no sean de color rosa— son un fallo, pero no son motivo de descalificación, y por lo tanto estos perros pueden participar en exposiciones.

La intensidad del pigmento negro en los labradores amarillos es controlada por un gen separado e independiente de la coloración del pelaje.​ Los labradores amarillos generalmente tienen narices negras, que pueden convertirse gradualmente de color rosa con la edad —llamada «nariz de invierno»—. Esto se debe a una reducción en la enzima tirosinasa que controla indirectamente la producción de melanina, en la coloración negra. La tirosinasa depende de la temperatura —así, la coloración clara puede ser estacional, debido al clima frío— y se produce menos de los dos años en adelante. Como resultado, el color de la nariz de la mayoría de los labradores amarillos se convierte a un tono rosado a medida que crecen.​

Existe también una coloración conocida como «Dudley», que es como se define ampliamente a los labradores amarillos sin pigmentación —de color rosa— en la nariz (LRC), o amarillo con pigmentación de color hígado o de color chocolate, o color «carne», además de tener el mismo color alrededor de los bordes del ojo, en lugar de tener negro o pigmentación de color marrón oscuro.​ Un labrador amarillo con pigmentación café o chocolate, por ejemplo, solamente la nariz de color marrón o chocolate, no necesariamente es un Dudley, aunque de acuerdo con la norma racial actual del AKC lo sería si tiene también color chocolate los bordes alrededor de los ojos —o más exactamente del genotipo eebb—. Los estándares de la raza de labradores consideran un Dudley como una característica descalificatoria en una exposición canina, sea que el ejemplar tenga una nariz rosada o que carezca de pigmento junto con la coloración alrededor de los bordes de los ojos. Los Dudleys verdaderos son extremadamente raros.​

Criar o reproducir con el fin de corregir la pigmentación a menudo carece de fiabilidad, porque el color es determinado por muchos genes, algunos de los cuales son recesivos. Cruzar a un labrador amarillo con pigmentación no estándar con un labrador negro no podrá corregir la cuestión —o prevenir que las futuras generaciones lleven los mismos genes recesivos—. Por razones similares, el cruce entre un labrador de color chocolate y un labrador de color amarillo se evita a menudo.

Salud

Los cachorros de labrador generalmente se traen a la casa a las ocho semanas de edad. La expectativa de vida en la raza es de entre diez a doce años,​ siendo una raza relativamente sana con pocos problemas de importancia. Los temas destacados relacionados con la salud y el bienestar son:

Trastornos hereditarios

  • Los labradores son un tanto propensos a displasia de cadera y displasia de codo,​ por ser perros de esqueleto grande,​ aunque no tanto como algunas otras razas.​ Las revisiones de cadera se recomiendan antes de la cría y, a menudo se recomienda suplementos para las articulaciones.
  • Los labradores también sufren el riesgo de padecer problemas de rodilla. La luxación de rótula es un hecho común en donde la rodilla se disloca para después volver a su lugar.
  • Problemas con los ojos también son posibles, particularmente atrofia progresiva de retina,​ cataratas, distrofia corneal y displasia de retina. Los perros que están destinados para la cría deben ser examinados por un veterinario oftalmólogo para obtener una valoración del ojo.
  • La miopatía hereditaria, es un trastorno hereditario raro que causa una deficiencia en la fibra muscular del tipo II. Los síntomas incluyen un modo de andar afectado o «salto de conejo», y en casos excepcionales ventroflexión del cuello acompañado de una postura cifótica.​
  • Los labradores a menudo sufren de colapso inducido por el ejercicio, síndrome que causa hipertermia, debilidad, colapso y desorientación después de episodios cortos de ejercicio.​
  • Hay una pequeña incidencia de otras enfermedades, tales como enfermedad autoinmune y sordera, ya sea congénita o desarrollada después.​

Obesidad

El labrador fácilmente puede sufrir de sobrepeso, debido a su afinidad por las golosinas y a su buena relación con las personas. La falta de actividad física también es un factor que contribuye. Un labrador saludable debe mostrar un leve estrechamiento en la cintura —entre la caja torácica y los cuartos traseros, conocido como «reloj de arena»— y mantenerse en forma, sin sobrepeso. El exceso de peso está fuertemente implicado como un factor de riesgo en el desarrollo posterior de la displasia de cadera o de otros problemas en las articulaciones y diabetes, y puede también contribuir a reducir su salud en general cuando son mayores.

La artritis es común en los labradores más viejos, especialmente los que tienen sobrepeso. Un estudio llevado a cabo por el fabricante de alimentos Purina, durante 14 años sobre 48 perros y publicado en 2003,​ indicó que los labradores alimentados para mantener un peso apropiado vivían dos años más que aquellos que se alimentaban libremente y sin control, poniendo de manifiesto la importancia de no sobrealimentar a estos perros. El peso de un labrador adulto debe oscilar entre los 27 y los 36,4 kg el macho, y entre 25 y 31,7 kg la hembra.

Usos como perro de trabajo

Es una raza inteligente con una buena disposición de trabajo y, en general buen temperamento. Las estadísticas muestran que el 92,3 % de los labradores americanos que fueron evaluados pasaron las pruebas de temperamento hechas en EE. UU.​

Los trabajos más comunes son: para la cacería, como perro de búsqueda y rescate y detección de sustancias —tienen un gran sentido del olfato lo que ayuda a la hora de trabajar en estas áreas—, de asistencia y en la terapia asistida con animales. Aproximadamente el 60-70 % de los perros guías en Canadá son de la raza labrador, otras razas comunes son el golden retriever y el pastor alemán.​

Función de rescate y caza

La raza es utilizada en rescate acuático/salvavidas. Y continúa en ese papel hoy en día, junto con el Leonberger, Terranova y golden retriever; todos ellos se utilizan en la escuela italiana de salvavidas canina. Gracias a que son nadadores fuertes e infatigable que destacan por su capacidad para tolerar el frío del agua durante períodos prolongados de tiempo y su capacidad para trabajar en silencio junto a los cazadores mientras observa a las aves ser abatidas, marcando donde caen en la tierra, y luego con su olfato encontrar y recuperar a los pájaros muertos o heridos, se ha convertido en uno de los mejores perros perdigueros para el recobro de aves acuáticas.​

Perro de ayuda

El labrador retriever es uno de los perros que más ayuda ofrece a las personas, ya que no solo son animales de compañía sino que para mucha gente son imprescindibles en su vida cotidiana como perro de asistencia:

  • Lazarillo de ciegos.
  • Ayuda a discapacitados tanto a tirar de una silla de ruedas como a ir al cuarto de baño, vestirse y hacer llamadas de emergencia con teléfonos especiales.
  • A personas con problemas auditivos. (Perros señal)
  • Caninoterapia; tratan con ellos a niños y adultos con problemas psicológicos o problemas para relacionarse.
  • Como perro policía o bombero para rastreo humano, de drogas o de materiales de contrabando.
  • Perros para detección de enfermedades como el cáncer o la diabetes (todavía en estudio).

Un buen número de labradores también han sido enseñados a ayudar a su dueño en la obtención de dinero y tarjetas de crédito del cajero automático a base de entrenamiento previo.​

Endal

La inteligencia, iniciativa y autodirección de los labradores en los roles de trabajo se ejemplifica con perros como Endal, un perro de servicio de Gran Bretaña, que durante una emergencia de 2001 colocó a un ser humano inconsciente en posición lateral de seguridad, recobró su teléfono móvil desde debajo del coche, fue a buscar una manta y lo cubrió, mientras ladraba a las viviendas cercanas para que lo asistieran, y luego corrió a un hotel cercano para obtener ayuda.​

Endal fue «el perro más laureado del mundo» —incluyendo premios como «Perro del Milenio» y la Medalla de Oro de PDSA a la Gallardía Animal y devoción al deber—. Fue el primer perro en montar en el London Eye, y fue el primer perro que se entrenó para hacer funcionar la tarjeta del cajero automático. A la muerte de Endal en marzo de 2009, él y su propietario/manejador Allen Parton, habían sido filmados casi 350 veces por los equipos de varios países, junto con una película, que estaba en producción, de un año en la vida de Endal.​

Perros de trabajo militares de EE. UU.

La Guerra de Vietnam es la única guerra en la historia de Estados Unidos en la que a los perros de guerra estadounidenses, que oficialmente fueron clasificados por los militares como «perros de trabajo militares», no se les permitió regresar oficialmente a casa después de la guerra.

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